Una productora denunció a un gremio rural por violación de la propiedad privada.

Magdalena Sardá, de San José de Feliciano, Entre Ríos, apuntó contra una delegación de la Uatre que ingresó en su establecimiento y se negó a identificar; el sindicato dijo que acompañó una inspección del gobierno provincial.

En el mediodía de ayer, en su campo ganadero en San José de Feliciano, en la provincia de Entre Ríos, la productora rural Magdalena Sardá sufrió una violación a su propiedad privada por parte de una delegación de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), según denunció ella misma a LA NACION.

Según contó, mientras terminaban los quehaceres rurales, dos camionetas con siete hombres a bordo ingresaron a la propiedad donde Sardá trabaja y vive con su familia. Además de ganadería, en el establecimiento tienen una granja de cerdos con 140 madres.El diálogo entre la productora y delegados de la Uatre en su campo

Acto seguido, se bajaron de los vehículos y le comunicaron que pertenecían a una delegación de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social provincial y del gremio de la Uatre. Agregaron que iban a realizar una inspección al lugar. “Sin esperar respuesta, ahí mismo encararon para adentro de las instalaciones”, relató.

Sola, porque su marido se encontraba de viaje, pidió que antes se identifiquen “ya que se encontraban dentro de su propiedad privada y que la semana anterior ya había tenido una inspección de esos organismos”.

“Paren, que el jueves pasado hicieron un relevamiento, les dije. Entiendo que tienen potestad para hacerlo. Solo luego de mostrarles el acta donde decía que tuve una inspección días atrás, cinco de los siete accedieron a mostrar sus credenciales. Pero los de Uatre se negaron a identificarse”, señaló a este medio.

Luego de verificar el acta, los funcionarios entrerrianos dijeron que entonces iban a realizar un nuevo relevamiento de seguridad e higiene. Mientras lo hacían, la productora insistía en que el resto de la comitiva se identifique porque estaban “dentro de una propiedad privada”.

“Es mi casa y no tienen autorización para entrar”, les señaló en varias oportunidades, a lo que ellos les respondieron: ”Tu derecho a la propiedad no existe cuando tenés trabajadores dentro del establecimiento”.

Sardá recordó que en una primera inspección una representante de Uatre la acusó de impedir que los empleados se afilien a su gremio. “No es potestad nuestra. Es un trámite optativo que los empleados deben realizar en las oficinas del gremio. De los siete empleados, dos empleados están afiliados pero ya venían así de sus trabajos anteriores”, aclaró Sardá.

Momentos de tensión

Según dijo la mujer, de 33 años, como la situación era cada vez más difícil decidió llamar al destacamento policial. Cuando el móvil policial llegó al campo, los obligaron a identificarse porque “estaban dentro de una propiedad privada”.

“Tras una hora y media dentro de mi propiedad y luego de que el representante de Uatre les diera un discurso a mis empleados, se retiraron amedrentando”, señaló la productora.

Ante una consulta de este medio, en Uatre negaron la conducta inapropiada del delegado local Roberto Planes e informaron que la visita al establecimiento “San Jorge” de funcionarios provinciales y delegados del gremio, se debió a “supuestas irregularidades”.

Según consta en un acta, la inspección fue para constatar la entrega de ropa de trabajo al personal del período estival-invernal y el cumplimiento del protocolo Covid-19.

“La Uatre acompaña las inspecciones de las autoridades distritales con un espíritu pacífico y con el único fin de lograr que se solucionen los problemas de los trabajadores. Nadie nos puede tildar de ser prepotentes o irrespetuosos por exigir que se cumpla la ley laboral”, indicó José Voytenco, secretario general del gremio.

Fuente: Mariana Reinke para La Nación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *