Qué son los neuroderechos y por qué Chile pica en punta en la regulación de los cyborgs.

El país vecino está a un paso de consagrar en su Constitución los “derechos del cerebro”. Detalles de una movida pionera que se adelanta a los desarrollos para vincular la mente humana a las máquinas.

A medida que avanza la neurotecnología con desarrollos que procuran una interacción directa entre el cerebro humano y las herramientas digitales, los neuroderechos asoman en el horizonte para regular esos avances. Chile picó en puntael país vecino ya configura la inclusión en su Constitución de los “derechos del cerebro”.

Tal como nota en France24, Chile está embarcado en una propuesta pionera para legislar un futuro en el que películas como Matrix no serán sólo ciencia ficción, cuando la neurotecnología y el ser humano crucen sus caminos. En rigor, ese ámbito ya trascendió las quimeras de la pantalla grande: empresas como Neuralink, fundada y dirigida por el empresario Elon Musk, ya mostraron los primeros avances de una tecnología para “enchufar” nuestro cerebro a las computadoras, de forma similar a lo que ocurría en la película protagonizada por Keanu Reeves estrenada en 1999.

El proyecto chileno ya fue aprobado por el Senado en forma unánime y espera una segunda instancia en la Cámara de Diputados. Si obtiene allí el visto bueno de la mayoría, se plasmará en la Constitución. El senador Guido Girardi, uno de los impulsores de la iniciativa, dijo a la agencia AFP que con esta movida buscan “proteger la última frontera del ser humano: su mente”.

Se espera que esa ola avance más allá de Chile. El presidente de aquel país, Sebastián Piñera, propuso en la reciente Cumbre Iberoamericana a los países de la región legislar en forma conjunta los derechos del cerebro.

Neurotecnología, neuroderechos y leyes del futuro

Es natural que a medida que cambian los usos y costumbres en las sociedades (y allí la tecnología siempre ha jugado un rol clave) las normativas sean ajustadas para los nuevos tiempos. En este caso, el advenimiento de la neurotecnología conduce a la emergencia de los neuroderechos, un área en la que Chile se erige como país pionero. De este modo, la propuesta sienta el germen de la jurisprudencia de los derechos humanos del futuro.

La idea es confirmar una reforma constitucional que añada el concepto de preservación de la integridad física y psíquica del individuo para que nadie pueda, a través de la tecnología, “aumentar, disminuir o perturbarla sin el debido consentimiento”.

La propuesta contiene áreas fundamentales: el resguardo de los datos de la mente humana, el establecimiento de límites a la neurotecnología y de los “neuroalgoritmos”, además de determinar una distribución igualitaria del acceso a esos avances.Dijo Andrés Couve, ministro de Ciencia de Chile:

Se trata de una consolidación de una nueva institucionalidad científica en el país, que hoy está capturando la atención internacional.

“Si esta tecnología logra leer, antes incluso de que tú tengas consciencia de lo que estás pensando, pueden escribir en tu cerebro emociones, pensamientos, historias de vida que no son tuyas y que tu cerebro no va a saber distinguir si fueron producto de diseños o tuyos”, señaló Girardi. Por su parte, el ministro de Ciencia de Chile, Andrés Couve, comentó que el debate de los neuroderechos se “enmarca en la consolidación de una nueva institucionalidad científica en el país que hoy está capturando la atención internacional”.

¿Cuándo seremos “cyborgs”?

En la ciencia ficción, los cyborgs se adelantaron a lo que ahora procuran conseguir la ciencia y la tecnología. Los seres humanos conectados a las máquinas ya no son una quimera: ya hemos visto algunas demostraciones que anticipan el advenimiento de la fusión.

Consultado por AFP, el científico Rafael Yuste, experto en este terreno, dijo que algunas de esas tecnologías ya existen y que las más remotas podrían tardar unos diez años en ser una realidad. “Si puedes entrar ahí (en los procesos químicos del cerebro), y los estimulas o los inhibes, puedes cambiar la decisión de las personas. Esto es una cosa que ya hacemos con animales”, indicó el especialista.

La antes mencionada Neuralink que comanda Musk mostró recientemente a un mono jugando un videogame con el pensamiento. Tal como contamos en esta nota de TN Tecno, esa demostración echó luz sobre los avances en las investigaciones de esa compañía que surgió en 2016 y desde entonces manifestó su intención de, en un futuro cercano, implantar chips en el cuerpo humano para generar un vínculo profundo con los dispositivos electrónicos. Según señalan desde la firma, su foco está puesto en el desarrollo de “interfaces cerebro-máquina para conectar humanos y máquinas”.

Ahora bien, ¿cómo regular esos avances para que sean equitativos, justos, imparciales y benefactores? “Para evitar una situación de dos velocidades con humanos que están aumentados y otros que no, pensamos que tendrían que ser reguladas estas neurotecnologías con el punto de vista del principio universal de justicia recogiendo el espíritu de la Declaración Universal de Derechos Humanos”, concluyó Yuste, que en 2013 lideró un proyecto de regulación que promovió el expresidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Yuste arrojó una esperanza en un escenario que, a priori, genera temores. Según dijo, “por cada escenario distópico hay diez escenarios benéficos”. Sin embargo, ¿esa esperanza anula que eventualmente existan malos usos de esas tecnologías? Para intentar regular esa posibilidad se tornan necesarias las regulaciones, un área en la que, como hemos dicho, Chile ha picado en punta.

Fuente: TN Tecno

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