Te escucha y sabe todo de vos: no es tu amigo, es tu teléfono.

Si creés que tu smartphone te está espiando, probablemente estés en lo cierto. ¿Cómo podemos controlar los datos de nuestra privacidad que estamos exponiendo?

Muchas aplicaciones y plataformas incluyen en su diseño y construcción capacidades para rastrear tus movimientos y activar el micrófono de tu teléfono para oír tus conversaciones sin que lo sepas.

¿Notaste que las publicidades en Facebook cambian después de mencionar “algo” en una conversación? Como cuando estabas conversando con tu familia sobre el primer viaje que harías luego de la pandemia y comenzaste a ver anuncios sobre hoteles o pasajes justo para ese lugar. ¿Es casualidad o nuestros teléfonos nos están escuchando?

Diariamente, portamos cada vez más dispositivos, cada vez con mayor amplitud horaria y cada vez con mayor intensidad. Dada esa condición, el trabajo, la educación, el entretenimiento, la socializamos y fundamentalmente la brecha etaria cada vez se amplía más. Todos los dispositivos que utilizamos tienen cámaras y micrófonos y en general ignoramos cuál es la configuración apropiada para preservar nuestra identidad.

Si una app para editar fotos que acabás de descargar te pide acceder a tu micrófono deberías dudar porque puede grabar tu voz en segundo plano y utilizar esta información para otros fines,

Siri, fue el primer asistente virtual de Apple para iPhone, luego llegaron Alexa, Google Assistant, Cortana y muchos otros. Ellos escuchan nuestra voztodo el tiempo y después de que se activa un “comando específico” nuestro asistente podrá hacer llamadas, enviar mensajes, hacer preguntas, y controlar el dispositivo.

Definitivamente podemos decir que tu teléfono está escuchando. Su comando de voz tiene que escuchar algo para poder asistirte, pero las cosas no son tan sencillas.

Apple selecciona al azar algunas conversaciones de los usuarios con Siri para analizarlas y ver cómo pueden mejorar la calidad de su servicio. En 2019, un informe reveló que Siri a veces se puede activar por error y registrar conversaciones privadas: personas teniendo relaciones sexuales, discutiendo negocios e incluso hablando con sus médicos. Muchos de estos casos fueron descubiertos por personal de empresas en la que Apple tercerizaba el análisis de las desgrabaciones. Apple se disculpó con sus usuarios y prometió mejorar sus políticas. Pero el caso de Siri no es una excepción, ya que Alexa y Google Assistant de Amazon están usando sistemas similares.

Cuando le pedís a un asistente virtual como los de Google o Siri que encuentren algo, esta información se utiliza para publicidad online. No es diferente de escribir algo en la ventana de búsqueda de Google. Si estás buscando modelos de zapatillas, los anuncios comenzarán a perseguirte a través de Internet. En cierto modo, un asistente virtual es solo otro motor de búsqueda. En general tanto para los asistentes virtuales como para las decenas de Apps que descargamos desde las tiendas de Android y Apple, aceptamos los términos y condiciones del proveedor de servicios y pocas veces validamos el nivel de permisos que entregamos para la utilización de cámaras y micrófonos, por esto es importante revisar concienzudamente los permisos que les otorgamos a ciertos servicios y conocer las formas en que tu teléfono lo está rastreando. Si una app para editar fotos que acabás de descargar te pide acceder a tu micrófono deberías dudar, ya que puede grabar tu voz en segundo plano y utilizar esta información para otros fines, hemos validado situaciones como la descrita en decenas de oportunidades.

A fines del año pasado, las actualizaciones de Apple incluyeron una función que muestra un pequeño punto “naranja” en la parte superior de su teléfono cuando el micrófono está activado y un pequeño punto “verde” cuando la cámara está activada. Si no estás hablando o grabando en tu teléfono y aparece un punto naranja, tenés un problema.

El riesgo de dejar rastros

Pero mucho más sensible y subrepticio es el desempeño de tu celular cuando se trata del GPS. Ya sea que estés buscando nafta, comida o simplemente una mejor manera de evitar el tráfico, probablemente uses una aplicación de mapas todos los días. Desafortunadamente, demasiados datos de ubicación pueden convertirse en un problema de privacidad. Si bien podes apagar fácilmente tu GPS, las aplicaciones usan otros métodos para saber en dónde estás.

Si dejas tu Wifi activo y este se conecta entre puntos de acceso público, estás dejando rastros de tu recorrido. Cada vez que se conecta a una nueva red, deja un registro que puede ser utilizado por alguna app o algún servicio que tenés contratado.

Tu conexión Bluetooth también puede proporcionar datos de ubicación, la señal de Bluetooth de baja energía se basa en la transferencia de datos entre el punto de partida y tu teléfono para determinar su ubicación. Esto puede ser útil si deseas rastrear tu teléfono después de perderlo, pero también puede hacer un registro de tu posición en la casa.

Si esto no es suficiente, siempre es posible triangular la ubicación de tu teléfono entre dos torres de telefonía celular. Probablemente hayas visto este método en casi todos los programas de procedimientos policiales, pero es cierto. Según los datos que se reciben de dos torres diferentes y el tiempo que tardan, es posible estimar tu ubicación física aproximada, sin necesidad de la señal de GPS.

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Por esto es necesario que entendamos que nuestros dispositivos saben dónde estamos. Esos datos de ubicación, al igual que otros datos en tu teléfono, son un bien muy demandado para las campañas de marketing online en la economía digital pandémica actual. De hecho, los anuncios localizados en Facebook, IG y Google y la publicidad dirigida es un de las negocios más grandes y prósperos de la web.

Es posible evitar que iOS y Android te rastreen, pero te lo van a facilitar. La función está oculta dentro de la configuración de privacidad de tus dispositivos y de forma predeterminada, registra su rutina diaria. Por ejemplo: el recurso conocido como “ubicaciones frecuentes” realiza un seguimiento de dónde te encuentra y cuánto tiempo permanecés allí, incluso sabe dónde vivís y trabajás según el tiempo que permanecés en esa locación y la cantidad de veces que la visitás.

Con los datos que brindamos, se arma una valiosa red para cualquier anunciante. (Foto: Adobe Stock)

Otro caso que requiere una mirada particular es Facebook, que no es particularmente conocido por proteger la privacidad de los usuarios de los 2740 millones de usuarios alrededor del mundo. Suele utilizar el método de agregar a las fotos códigos de metadatos que se comunican con anunciantes, permitiéndoles rastrearte dondequiera que viaje esa imagen. Facebook usa imágenes para rastrear a los usuarios más allá de los límites de su propia plataforma. La compañía incorpora datos de seguimiento que le permiten ejercer influencia lejos de los confines de Faceboock.com

De esta manera, las plataformas pueden coordinar la información del perfil de usuario y dirigirte anuncios o campañas que se ajusten a tus hábitos de navegación. Incluso si descargás las imágenes de Facebook y las alojás en otro lugar, el código que adjuntó seguirá rastreando tu comportamiento y se conectará a tu cuenta de Facebook. Sin embargo, no todas las plataformas utilizan la marca de agua de Facebook. Twitter, específicamente, borra cualquiera de estos códigos cuando publicás una imagen.

Extrañamente, enviar mensajes de texto con tus imágenes a sus seres queridos a la antigua puede ser la forma más inteligente de compartir imágenes en privado. ¡Eso sí, asegurate que después ellos no las publiquen en Facebook!

Toda la información que se colecta a partir de la intensa utilización de nuestros dispositivos podría afectar nuestra privacidad, pero también es necesario sostener que si este enorme mapa de datos que nos representa en formato digital, es susceptible de ser utilizada no solo con fines de comercialización y marketing, sino por ejemplo por ciberdelincuentes. La información está, existe, y la experiencia nos demuestra que los enormes volúmenes y la dispersión en la red hace sumamente difícil su control.

Lo cierto es que tu teléfono celular es una forma excelente para que los piratas informáticos rastreen tu ubicación o espíen tu información personal. Acceder a tu ubicación puede facilitar que alguien averigüe dónde vivís, tus hábitos de compra, a dónde van a la escuela tus hijos, etc. Son muchos los casos en los que hemos analizado en nuestra práctica forense cómo esta información, es comercializada para luego ser usada para robar tu identidad.

Todo esto forma parte de la realidad y de nuestra responsabilidad como usuarios. El pulso tecnológico nos va a invitar a que sigamos a la masa de insomnes haciendo lo que hacen todos. Depende de cada uno de nosotros si otorgamos servicios de ubicación o permisos excesivos a una app de mala muerte. Después de todo, deberíamos preguntarnos si Minecraft realmente necesita tus datos de ubicación y acceso a tu micrófono.

Por Gabriel Zurdo CEO de BTR Consulting y especialista en ciberseguridad, riesgo informático y negocios.

Fuente: TN Tecno.

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